viernes, 19 de diciembre de 2025
jueves, 18 de diciembre de 2025
Transilvania
MICRORRELATOS | Había una habitación en penumbra. Del ataúd del centro salió una figura. La ventana estaba abierta y un soplo de viento descorrió la cortina. Un rayo de luz penetró en la habitación. La figura intentó esconderse para cazar al humano, pero, al saltar sobre él, el rayo de luz llegó hasta él. Sólo quedó una estatua. (CHU – 1º ESO D – 2025) |
El eco de las campanas
Al caer la tarde, el cielo se oscureció mientras el mar agitado rugía con fuerza, mientras, siete personas desembarcaban en una isla. Allí, había una casa inmensa y abandonada. Hacía muchos años había vivido el señor Darrow, un alquimista al que en el pueblo acusaban de loco. La gente rumoreaba que murió y su espíritu seguía en la isla para vengarse. La mansión era lúgubre y oscura. Cuando los invitados entraron, sintieron un escalofrío que les recorrió la espalda. Las paredes estaban húmedas y mohosas; las ventanas tenían cristales rotos por los que se colaba la niebla. El suelo crujía y un olor desagradable estaba por toda la casa. Todos tenían mucho miedo, pero querían la herencia por la que habían venido. Al acercarse la medianoche, una campana sonó desde la más alto de la mansión. En ese instante, la señorita Claythorne quedó inmóvil. Su piel se endureció hasta quedarse como una piedra. En sus ojos se reflejaba el miedo. Y, uno a uno, los demás invitados también se petrificaron al sonar la campana. Cuando la campana sonaba, aparecían en el jardín, rodeado de esculturas. Entonces, entre la niebla, apareció el fantasma de Darrow. Su voz profunda resonó en las paredes: nunca perdonó que le llamaran loco y, ahora, se había vengado. (MM – 1º ESO F – 2025) |
La realidad
MICRORRELATOS | Era un día normal; María se preparó para ir al colegio, pero en el colegio todo el mundo la ignoraba: profesores, sus compañeros, sus amigos… Cuando volvió a casa, se encontró a sus padres llorando; ella se quedó quieta mirándolos y se fue a su cuarto llorando porque María no quería aceptar la realidad. La realidad es que ella había muerto hacía unos días. (ESD – 2º ESO A – 2025) |
La mansión ocupada
MICRORRELATOS | Otra vez ese ruido una y otra vez. No podía dormir; no me sentía seguro en mi casa. Se escuchaban golpes y ruidos por todas partes y sentía como que ya no estaba solo. Provenían de una puerta; tenía que enfrentarme y, cuando abrí la puerta, ahí estaban, ¡unos humanos! Al verme se fueron. ¿Es que un fantasma no puede vivir tranquilo en su casa? (RMA – 1º ESO D – 2025) |
Buen asesino
MICRORRELATOS | Entré por el detector de metales con el sniper de plástico escondido junto con las balas en la carcasa del móvil; esperé al actor principal. Por fin lo vi; estaba preparándose; monté el sniper y coloqué la bala en su interior; me preparé y disparé. Vi una luz. Me había salido el tiro por la culata. (MDL – 1º ESO – 2025. FINALISTA CONCURSO RELATO GÓTICO) |
La carta decisiva
MICRORRELATOS | Se levantó decidida a arreglar el asunto de una vez por todas. Aquella noche pensó en cómo redactaría la carta, pero, ansiosa, se despertó a las doce parea empezar. Se sentó al escritorio enfrente del ventanal. Había luna llena y el cielo estaba despejado. Se oyó un chirrido de puertas, pero no había nadie en casa. Aún así, absorta en sus pensamientos, no le dio importancia. Tomó papel y lápiz y empezó a escribir sobre el asunto. El asunto de su asesinato. (PPC – 1º ESO C – 2025) |
Mi madre
Microrrelatos | Estaba con mi madre en la cocina solucionando un problema que habíamos tenido mientras tomábamos unas tazas de té que yo misma había preparado. Mi madre estaba a punto de tomarse la bebida, cuando, de repente… ¡¡RIIINGG, RIINNG!!! ¡Mierda! Al final no la pude envenenar. (GLP – 2º ESO A – 2025) |
martes, 19 de noviembre de 2024
Microrrelato
MICRORRELATOS | Clara estaba tumbada en el suelo de su casa; su madre estaba espiando a Clara porque estaba tumbada, pero inquieta con su pijama. La madre se acercó poco a poco. Cuando la madre ya estaba al lado de Clara, vio que tenía sangre y moratones, pero sólo estaban en casa su madre y ella y la madre no había sido. Era porque estaba endemoniada. (D.G.K., 1º ESO C, 2024) |